A raíz de la inundación del Mar del Norte de 1953 los ingenieros se encargan de soluciones para evitar en lo posible las catástrofes con lo ya sucedido con anterioridad. Para proteger Londres, una de las medidas que se propone es la construcción de una barrera móvil en el Támesis que permita parar las aguas que ascienden desde el mar cuando la marea sube.
Está en Colombo, capital económica de Sri Lanka, y con sus 73 metros de altura presume de ser el árbol de navidad artificial más grande del mundo. Construido con metales, maderas recicladas y con un presupuesto de 200.000 euros. La polémica que ha levantado es casi tan grande como su altura.Y es que ni siquiera la iglesia católica local veía con buenos ojos semejante derroche en un país de mayoría budista y en el que casi el 40% de sus habitantes viven en condiciones de pobreza.
Cuando un ministro de Sri Lanka decidió construir el Árbol de Navidad más alto del mundo para crear armonía entre las religiones de la isla, poco se podía imaginar que el proyecto desencadenaría un conflicto con la Iglesia católica.

