El proyecto está diseñado por el arquitecto italiano Stefano Boeri, y lo que se persigue es transformar la manera en que las ciudades conviven con la naturaleza mediante la integración masiva de vegetación en edificios, calles y espacios públicos. La Ciudad del Bosque de Liuzhou (Liuzhou Forest City) es uno de los proyectos urbanísticos más innovadores y ambiciosos del siglo XXI.
Ubicado en la región de Guangxi, al sur de China, el proyecto ocupa aproximadamente 175 hectáreas junto al río Liujiang. El objetivo fijado era lograr un lugar que no solamente fueran edificios rodeados de jardines, la propuesta consiste en cubrir prácticamente todas las fachadas y azoteas con árboles, arbustos y plantas; y de esta forma lograr un ambiente verde y sostenible.

Es la primera ciudad bosque en China, concebida para ser una urbe verde autosuficiente, capaz de albergar alrededor de 30,000 habitantes. Se tiene estimado plantar 40,000 árboles y alrededor de 1 millón de plantas de diversas especies. Toda el área verde no sólo tiene el objetivo de embellecer el entorno, sino que también están encargados de la absorción de CO2 y la producción de oxígeno. Se tiene estimado que este modelo de ciudad puede llegar a absorber 10,000 toneladas de dióxido de carbono anual y producir aproximadamente 900 toneladas de oxígeno.

Los bosques verticales (rascacielos cubiertos de plantas, árboles y vegetación) y las ciudades bosques constituyen un innovador concepto arquitectónico destinado a combatir la contaminación, regular la temperatura local, reducir el ruido y fomentar la biodiversidad. Ambos sistemas representan una solución de ingeniería y arquitectura que está transformando la manera de concebir las ciudades. Son ambientes que no solo embellecen el entorno, sino que también contribuyen a regular la temperatura y mitigar los efectos del cambio climático.
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Fuente: Arqa


