Existen lugares como la Ciudad de México, donde los sismos forman parte del análisis de riesgo, los materiales instalados en fachadas, accesos, rutas de evacuación, domos o zonas comunes deben especificarse con mayor responsabilidad.
El Reglamento de Construcciones para la Ciudad de México, tuvo su última reforma publicada el 4 de octubre de 2024, de acuerdo con la Consejería Jurídica de la Ciudad de México. Además, los lineamientos de Protección Civil han reforzado la importancia de que los recorridos de evacuación no sumen riesgos durante una emergencia.
En la Ciudad de México, el reglamento no prohíbe el uso de grandes superficies de vidrio en zonas sísmicas, pero sí exige que se diseñen para soportar los movimientos de la estructura durante un sismo.
Los puntos más importantes son:
1. El vidrio no puede quedar rígidamente atrapado en los marcos. Deben dejarse holguras (espacios de tolerancia) entre el vidrio y la estructura para absorber desplazamientos sísmicos.
2. Los vidrios, cristales y materiales frágiles deben instalarse considerando los movimientos de la edificación. El Reglamento de Construcciones establece expresamente que deben tomarse en cuenta los movimientos estructurales y que los selladores y apoyos de piezas mayores a 1.5 m² deben absorber deformaciones y conservar su elasticidad.
3. Las fachadas de vidrio (muros cortina) deben permitir movimientos sísmicos sin romperse. Los sistemas de anclaje, perfiles y juntas deben diseñarse para acompañar el desplazamiento del edificio.
4. Las deformaciones de la estructura no deben transmitirse directamente al vidrio. Las Normas Técnicas Complementarias exigen que la colocación del vidrio en marcos y su unión con la estructura permitan los desplazamientos previstos por sismo.
Alternativa diferente al vidrio es Macrolux Solid, una lámina de policarbonato sólido diseñada para aplicaciones donde la iluminación natural, y la resistencia al impacto son fundamentales. Macrolux Solid es 250 veces más resistente que el vidrio y 30 veces más resistente que el acrílico puro.
Los beneficios clave para distintos proyectos: ligereza, ahorro en estructura y manejo, alta resistencia a golpes, excelente transmisión de luz natural, ahorro de energía, resistencia a la intemperie, protección UV en presentaciones específicas y cuenta con garantía de 10 años contra impacto por granizo y amarillamiento.
Esto lo convierte en una alternativa competitiva para proyectos donde se requiere una solución estética y de alto desempeño
El Reglamento de Construcciones en CDMX y los criterios de Protección Civil reflejan una conversación cada vez más relevante: los materiales deben ayudar a reducir riesgos, no aumentarlos.
El vidrio no está prohibido de forma general, pero en proyectos con rutas de evacuación, alto tránsito, puntos de reunión o población vulnerable, conviene evaluar alternativas más seguras y resistentes.
Otros links: Láminas y Aceros
Otras fuentes: Stabilit


