La importancia del mantenimiento en construcciones es de carácter vital, de esta forma se garantiza la seguridad, prolongación de la vida útil, asegurar la funcionalidad y valor de las edificaciones; de esta forma se logran ahorros económicos sustanciales a largo plazo. Prevenir fallas o daños estructurales, filtraciones, problemas eléctricos, agua y climatización; se transforma en construcciones de calidad y seguridad.

El adecuado establecimiento de un plan de mantenimiento preventivo y correctivo (lo mínimo recomendado son 2 al año; sin embargo, cada organización establece los tiempos) es clave para evitar costosas reparaciones y asegurar el bienestar de los usuarios de las instalaciones.

El mantenimiento de estructuras de acero se centra principalmente en realizar inspecciones periódicas, limpiezas profundas con el fin de eliminar suciedades (aceites, polvo, heces de animales), la posible aplicación de recubrimientos protectores (pinturas anticorrosivas) y reparación de grietas, todo lo anterior con el fin de mantener la estructura en perfectas condiciones.
Las estructuras metálicas a través del tiempo se exponen a diferentes agentes externos que resultan con diferentes patologías tales como: corrosión, fatiga, abrasión, reparación en uniones y sobrecargas accidentales. La manera de evitar éstos posibles daños: tal como lo hemos mencionado anteriormente, es la aplicación de un estricto plan de mantenimiento desarrollado por personal profesional apto para mitigar cualquiera de las posibles fallas. Adicional,
también se aplican pruebas de tintas de penetración: procedimiento físico/químico que permite detectar y evaluar posibles discontinuidades presentes en la superficie de la estructura metálica. Ultrasonido: prueba que se realiza en tolvas, silos o tanques. Por su forma, este tipo de estructura está propensa a sufrir diferentes patologías. Con este ensayo se detectan discontinuidades tanto superficiales como interiores. Radiografía industrial: es un método de inspección no destructivo que utiliza radiaciones para comprobar la condición interna de una estructura.

Implementar un plan de mantenimiento es una inversión estratégica que garantiza la sostenibilidad, seguridad y rentabilidad de cualquier proyecto de construcción a largo plazo, desde la maquinaria en obra hasta la edificación. Ofrece mayor seguridad al usuario, ahorro económico a largo plazo, extiende la vida útil de la estructura, mejora la calidad y confort, permite cumplir con la normatividad establecida y maximiza el retorno de inversión.
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Fuente: Ingenieros asesoresLink: LAMINAS Y ACEROS


