Los pavimentos permeables son superficies para calles, estacionamientos, banquetas o patios que permiten que el agua de lluvia atraviese el pavimento en lugar de quedarse encima.
El concreto permeable es un producto que, por sus características, no solo mantiene la estética y condiciones del medio ambiente, también permite la regeneración de los mantos acuíferos por medio de la filtración del agua, convirtiéndose así en verdaderos y permanentes sistemas basados en pozos profundos que permiten la integración del líquido al subsuelo, obteniendo así un alto valor ecológico.
¿Para qué sirven?
Principalmente para reducir la cantidad de agua que corre por las calles durante una tormenta, disminuyendo charcos y presión sobre los sistemas de drenaje. También pueden ayudar a recargar el agua subterránea y filtrar parte de los contaminantes.
Importante: no significa que el pavimento «absorba» el agua como una esponja. El agua pasa a través de sus poros o juntas y después se infiltra o se almacena debajo.
Tipos principales de pavimentos permeables
- Concreto u hormigón poroso: Mezcla sin arena fina que deja vacíos interconectados para un drenaje rápido.
- Asfalto poroso: Similar al asfalto convencional, pero sin agregados finos, ideal para áreas de tráfico ligero.
- Adoquines permeables: Piezas de concreto o arcilla con espacios separados o juntas anchas rellenadas de gravilla.
- Rejillas de plástico reciclado: Paneles celulares modulares rellenados con grava o pasto para soportar cargas vehiculares o peatonales.

Los pavimentos permeables son una solución sostenible para manejar el agua de lluvia, ya que permiten que esta se infiltre en el suelo en lugar de acumularse en las calles. Junto con sistemas de drenaje y almacenamiento, ayudan a reducir el riesgo de inundaciones, mejorar el aprovechamiento del agua y hacer que las ciudades sean más resistentes a las lluvias intensas.
Fuentes: Sustainabletechnologies
Otros links: Láminas y Aceros


