Siempre es muy, muy importante el mantenimiento en una roladora, ya que si se detiene por alguna falla, la producción se perjudica y, por consiguiente, las entregas, así como la obra de tu cliente. Una roladora de láminas trabaja con esfuerzos continuos; motor, motor de transmisión, rodillos, guía de láminas y sistema de corte están en uso todo el tiempo que la planta esté produciendo.

El checklist diario es muy práctico, rápido y no es nada complicado: se retiran rebabas, pedacitos de lámina y polvo metálico de la zona de rodillos, se verifica que no haya objetos sueltos como cadenas, bandas o engranes, revisión visual de rodillos y guías para ver si no tienen golpes, rayaduras o residuos adheridos, que las guías no estén flojas, verificación de fugas y niveles y hacer una prueba rápida de corte.

Además de su mantenimiento diario, es importante tener uno semanal, donde se revise la lubricación de puntos clave, la revisión de tornillería y fijaciones, ajustes ligeros en guías y alineación. En el caso del mantenimiento mensual o trimestral según el uso de la roladora, el mantenimiento es más profundo.

Evitar los errores día a día en la planta es muy importante, como mantener un plan de mantenimiento diario, ya que este mismo lo puede realizar el mismo personal capacitado; ya en caso de detectar algún fallo o configuración de la máquina para algún calibre, es importante contactar a un técnico. Recuerda que tu roladora es el corazón de tu negocio y es muy importante tomar en cuenta todos los cuidados y mantenimientos en tiempo.
Fuente : Rollforming
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