Neri & hu decidieron utilizar un cuartel del ejército japonés que estuvo muchos años en el abandono. Para construir este hotel con las características de las viviendas convencionales notables con espacios públicos y privados, que se fue descifrando en la construcción con vanos de pequeña amplitud que van creando estrategias y técnicas destinados a optimizar el entorno de los dormitorios y la antesala.

El hotel tiene 19 alcobas, pero solo 9 tiene grandes vistas a la zona moderna de Shanghái, China. Las 10 alcobas sobrantes están por dentro del edificio y van brindando bellas imágenes hacia el bar, el hotel incorpora la experiencia y las limitaciones fundamentales de la existencia urbana, así como de las estrechas calles de Shanghái que ya se cambiaron a lo moderno.

La antesala tiene un contraste con el hormigón que se exhibe enfrente del mobiliario frágil y lujoso. En donde lo viejo y lo nuevo resaltan por medio de la utilización de objetos modernos que llenan el espacio. Neri & hu restauraron con mucho cuidado las originales columnas de hormigón que se encuentran en la antesala, limitando la participación arquitectónica en diversos vanos, así como los espacios y los componentes de acero corten, para enfatizar el patrimonio industrial del sitio.

La brusquedad del recibidor asemeja a una zona intermedia que conecta a 2 áreas con características distintas por dentro y por fuera. Las experiencias visuales son fugaces pues desaparecen rápidamente y estropean la separación de los espacios públicos y privados creando una trayectoria en la naturaleza de Shanghái que va nutriéndose poco a poco de la cultura que le pertenece a la comunidad que habita por espacios pequeños.

Es como un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura borrada que necesita reutilizar un vocabulario residencial del nog-tang así como de la materialidad del patrimonio industrial creando una arquitectura que va siguiendo la filosofía del arquitecto.
Fuente: architectuul.com
Otra Fuente: laminasyaceros.com


