Es un viejo culto maya que se lleva a cabo en diferentes épocas del año de acuerdo con el calendario agrícola, que tiene como propósito el de darle gracias a la madre naturaleza por la riqueza del suelo y el de implorar prosperidad en las cosechas, en particular de maíz, que es uno de los esenciales alimentos en la vida de los pueblos mesoamericanos. Normalmente, se efectúa en los momentos clave de la labranza, como la plantación y el crecimiento del maíz. Los campesinos se juntan para implorar al Dios Chaac que caiga suficiente agua para tener un Cultivo fértil y muy abundante.

Sac-Ha significa agua blanca o agua sagrada es un ritual preparado con maíz y agua, que son los ingredientes centrales. Esta celebración mantiene vivas las tradiciones antiguas. Normalmente se celebra en los meses de abril y mayo, cuando empiezan a caer las primeras lluvias, e igual se hace a lo largo del ciclo agrícola. Se dice que si no se hace este ritual puede llegar la sequía, mala cosecha o enfermedades en los cultivos. Hacer el ritual sigue siendo valorado en poblaciones del estado de Yucatán y zonas cercanas.

La celebración es simple, pero está cargada de simbolismo y tradición. Cada uno de los objetos que se usan tiene un significado particular en el ritual: Se utiliza una mesa cuadrada, hecha de madera, que funciona como altar sagrado, en esa mesa se ponen todos los instrumentos que sirven en el ritual. Utilizan piedras 4 se ponen en los bordes de la mesa, que vienen siendo los puntos cardinales: norte, sur, este y oeste. La quinta piedra se pone al centro de la mesa que conecta con el cielo, la tierra y el inframundo. El elemento más importante del ritual es el sac-ha, que se prepara con agua de cenote (le añade una conexión con los elementos sagrados de la población, pues los cenotes son considerados portales al inframundo) y maíz molido. El cual se ofrece a la tierra como agradecimiento. Por último, se la toman las personas que hacen el ritual, para fortalecer su vínculo espiritual con la naturaleza.

Esta celebración tiene un papel espiritual y comunitario. Por medio de esta celebración agradecen, protegen sus cultivos y reafirman su relación con la naturaleza, en el cual el maíz no es solo un alimento, sino un elemento sagrado, con un valor trascendental. La mitología maya, dice que el hombre fue creado del maíz, por eso su cultivo no es una actividad económica, sino una expresión de vida.
Fuentes: excursionesrivieramaya.es
Otra Fuente: laminasyaceros.com


