Desde mediados del siglo XX, la Ciudad de México comenzó a escribir una historia muy particular en torno a la vivienda colectiva, apostando por el desarrollo de grandes conjuntos habitacionales. Con el paso del tiempo, estos espacios se volvieron parte esencial del paisaje urbano. Hoy, cerca de la mitad de quienes viven en la capital habitan en condominios. Se estima que existen alrededor de diez mil unidades habitacionales en la ciudad: conjuntos que reúnen edificios multifamiliares, áreas comunes, equipamiento urbano, servicios de administración y, en algunos casos, hasta su propio código postal.

Debido a fallas constructivas que comprometieron su estructura, el domo quedó inconcluso y fue abandonado durante dos décadas, dejando sus elementos de concreto y aceros expuestos a la intemperie.
La Unidad Habitacional INFONAVIT Iztacalco, construida en 1972, fue la primera desarrollada por el instituto y se ubica en la alcaldía Iztacalco, al oriente de la Ciudad de México. Su proyecto original se organizaba en torno a un lago artificial que, tras el sismo de 1979, tuvo que ser drenado. Años después, el sitio fue transformado en el actual Parque del Lago, cuyo centro alberga una estructura de concreto y una semiesfera de acero de aproximadamente 500 m².

En 2024, el INFONAVIT lanzó un concurso para intervenir el área central de la Unidad Habitacional INFONAVIT Iztacalco, cuya principal premisa fue cubrir una semiesfera para proteger y activar el espacio. Tras ganar la licitación, se realizó una inversión de alrededor de ocho millones de pesos y cuatro meses de obra, logrando una cubierta funcional y un nuevo espacio comunitario con foro, áreas de convivencia, zonas deportivas y una intervención integral articulada en torno a la semiesfera existente.

Fuente: Archdaily
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