En plena temporada navideña y vísperas de Año Nuevo, muchas personas se ilusionan con pensar en la pirotecnia sobre todo los adolescentes y niños, sin embargo, ellos piensan que es solo diversión, pero pocos saben cuáles son las consecuencias que estos elementos pueden ocasionar si no lo usan con debida responsabilidad.
Los explosivos pirotécnicos liberan ruidos intensos y partículas químicas que afectan directamente a quienes se encuentran cerca, además, la contaminación que generan puede permanecer en el aire, el agua y el suelo, provocando repercusiones a largo plazo para la fauna y la flora local, conocer estos riesgos permite disfrutar de las festividades con mayor seguridad y responsabilidad.

Las explosiones de cohetes y artefactos generan ruidos extremadamente altos, que en ocasiones alcanzan entre 140 y 170 decibeles, estos niveles superan la capacidad de protección natural del oído y pueden causar trauma acústico inmediato, las consecuencias incluyen zumbidos permanentes, pérdida auditiva súbita, perforación del tímpano, dolor intenso y problemas de equilibrio.

El ruido intenso y los destellos de luz provocan estrés severo en animales domésticos y salvajes, causando taquicardia, desorientación, ansiedad e incluso huida hacia entornos peligrosos, muchas aves colisionan con estructuras, mientras que animales terrestres pueden perderse o sufrir lesiones graves, por eso es muy importante tener cuidado al momento de estar usando las pirotecnias, sobre no dejárselo a los niños sin una supervisión al momento de estar realizando dicha acción, pero lo más adecuado es no hacer uso de estas pirotecnias y poder disfrutar mejor de las fiestas decembrinas, cuídate y cuidemos a todos.
Fuente: Primera hora
Otra fuente: Laminas y Aceros


