El Hotel John & Will Silo fue construido en un silo de una vieja fábrica de granos a la que se le dio una segunda vida. Las impresionantes estructuras de hormigón que funcionaron por décadas para producir cereales son hoy en día son cobijo suntuoso muy especial para viajeros. Un espacio que alojaba miles de toneladas de cereales como el maíz y el trigo que fue renovado drásticamente para convertirlo en hotel. El mismo forma parte de un plan para la reurbanización de 240 hectáreas en la zona industrial que se encuentra ubicada a orillas del rio Weser en Bremen, Alemania.
El estudio de arquitectos Delugan Meissl Associated Architects fue el encargado de diseñar este proyecto, para conservar y aprovechar la fábrica como un nuevo distrito comercial y residencial. La iniciativa de transformar la estructura en un hotel nació cuando hubo una reunión de intercambio de ideas con el cliente, quien quería transformar los silos en un complejo deportivo, como un rocódromo que es un centro de entrenamiento bajo techo equipado con paredes artificiales y presas de distintos colores y formas para practicar la escalada deportiva. El estudio de arquitectos propuso una variante más complicada en el cual se verían inusuales las estructuras de los dormitorios circulares.
Actualmente estos silos de 40 metros de largo alojan a 117 dormitorios circulares y semicirculares. Los tortuosos pasillos cruzan sus curvas por dentro de la estructura, y los muros curveados de los silos definen a las alcobas, las salas de estar y los baños. Se hicieron unos cortes en los muros para formar ventanales para que los visitantes del hotel tengan extensas vistas de la ciudad y del río y de la ciudad. La estructura del silo de hormigón le daba por dentro un diseño minimalista al hotel, con menaje moderado y accesorios de acero. No es primera vez que a los silos de grano se les dé un nuevo uso. Pues en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, fue convertido en un museo de arte contemporáneo. Igual hay algunos silos de grano que fueron transformados en suites de hoteles boutique.
Reconstruir la edificación fue sumamente complicada. Pues los muros de hormigón tenían más de 15 cm de espesor. Para conservar su firmeza estructural, los arquitectos tuvieron que preservar la mayor parte de la estructura de sus frentes por fuera, así como sus paredes delgadas. El plan de Bremen era de una escala mayor que requería de un elevador mucho más grande. Muchos de los fragmentos originales de la edificación quedaron íntegros, abarcando con los puntales de acero que se encuentran dentro del bar, el ático y las salidas en forma geométrica.
Fuente: es-us.noticias.yahoo.com
Otra Fuente: laminasyaceros.com