De niños todos soñamos con tener una casa del árbol, un lugar donde apartarnos del mundo y poder estar tranquilos, donde jugar y ser nosotros mismos.
Cuando crecemos seguimos queriendo un lugar así para nosotros, donde relajarnos y estar tranquilos, especialmente después del estrés del trabajo y el ajetreo de la ciudad uno anhela un lugar así rodeado de naturaleza.
El arquitecto Olin Petzold reunió estas dos ideas en un mismo proyecto al que nombró Casetta Tessino; en valle de Onsernone en Suiza, construyó un refugio, que si bien no es exactamente una casa en el árbol se le parece muchísimo.
Esta cabaña se encuentra a 150 metros de la vivienda principal, y aunque su propósito principal es fungir como un estudio de escritura, también sirve como habitación de invitados o refugio personal.
Inspirado en la obra Walden de Henry David Thoreo, la cabaña se construyó principalmente de madera, tanto para el techo como la estructura e incluso las comodidades como bancos o escritorio.
Mientras que para las paredes se utilizaron paneles de policarbonato ya que son ligeros y fáciles de manejar sin la necesidad de usar maquinaria pesada, además de que permite la entrada de luz natural y es adecuado para los cambios de estaciones.
Fuentes: Idealista, AD20
Link: Laminas y Aceros de Yucatán