Dentro de la rama de la construcción, aunque no lo parezca, constantemente se están desarrollando nuevas técnicas y herramientas, ya sea para tener un mejor impacto en el medio ambiente, para reducir costos o simplemente hacer mas fácil y rápida una construcción.
Una de estas herramientas o técnicas, que bien podría ser ambas, son los tornillos de cimentación o tornillos de tierra, que tal cual su nombre indica, básicamente son unos tornillos gigantes que van en la tierra.
Esta técnica se desarrollo para suplantar los cimientos de hormigón en construcciones de pequeña y mediana escala, y aunque estos tornillos son tan efectivos que soportan una gran cantidad de peso no son aptos para construcciones a gran escala como edificios o rascacielos.
Al instalarse como un tornillo común es menos dañino para el medio ambiente ya que no requiere de excavadoras o maquinaria pesada, tampoco se requiere hormigón o cemento para que se mantengan, lo que también agiliza las cosas ya que no hay que esperar el tiempo de secado como sucede con el cemento.
Otra gran ventaja es que son removibles y reutilizables, por lo que lo hace ideal para estructuras temporales como carpas o edificios modulares. Se adaptan a cualquier tipo de terreno, ya sea suelo blando o rocoso, pendientes o suelos de arcilla.
La mayoría de estos tornillos son fabricados de acero galvanizado en inmersión caliente según la norma ISO-DIN 1461 para protegerlos de la corrosión y prolongar su vida útil.
Fuentes: Honde, Radix, EcoreSystems
Link: Laminas y Aceros de Yucatán