El Puente de Vizcaya, también conocido como Puente Colgante, es una de las obras de ingeniería más simbólicas del país, fue inaugurado en 1893, une las localidades de Portugalete y Getxo, salvando la ría del Nervión sin interrumpir el tráfico marítimo, fue diseñado por el arquitecto Alberto de Palacio. Es destacado por ser el primer puente transbordador de estructura metálica construido en el planeta.
Su estructura está formada por cuatro grandes torres de hierro unidas por un travesaño superior transbordador y también está hecha con cables de acero, es una cuerda hecha de filamentos de acero trenzados o enrollados entre sí para formar un conjunto fuerte y flexible, el cual su utilidad radica en su capacidad para soportar grandes cargas de peso y resistir la tensión extrema, haciéndolo ideal para una variedad de aplicaciones industriales.
En esta estructura cuelga un elevador flotante que transporta personas, vehículos y bicicletas de una orilla a otra, con el paso del tiempo se van generando la innovación en sistema a lo que permitió mantener despejada la ría para el paso de los barcos, algo esencial para la actividad industrial, al día de hoy, fuentes informan que el puente sigue funcionando de la misma forma.
Más allá de su función práctica, el Puente de Vizcaya es un símbolo histórico y cultural, en el año 2006 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en reconocimiento a su valor universal y a su influencia en la ingeniería civil posterior, caminar por su pasarela superior ofrece unas vistas espectaculares de la ría y del entorno urbano.
Fuente: Cultura, patrimonio industrial, Viajes
Otra fuente: Laminas y Aceros