Los paraísos fiscales son países o territorios que ofrecen a personas y empresas extranjeras un régimen tributario especialmente favorable. Su objetivo suele ser atraer capital e inversiones mediante impuestos bajos y regulaciones financieras atractivas.
Sus características más comunes son:
- Impuestos muy bajos o inexistentes sobre determinados ingresos, ganancias o patrimonio.
- Facilidad para crear empresas y otras entidades legales.
- Alto grado de confidencialidad financiera, aunque esta ha disminuido en muchos lugares debido a acuerdos internacionales.
- Normas flexibles para atraer negocios internacionales.
- Gestionar inversiones internacionales.
- Establecer sedes regionales de empresas multinacionales.
- Administrar patrimonios o fondos de inversión.
- Eludir impuestos aprovechando diferencias entre legislaciones.
- Evadir impuestos ocultando ingresos o patrimonio (lo cual es ilegal).
- Facilitar el ocultamiento de activos o el lavado de dinero.
- Islas Caimán
- Islas Vírgenes Británicas
- Bermudas
- Mónaco
- Panamá
- Luxemburgo (más conocido por ofrecer ciertos regímenes fiscales favorables que por ser un paraíso fiscal clásico).
En pocas palabras
Un paraíso fiscal es una jurisdicción que ofrece ventajas fiscales y financieras para atraer dinero del extranjero. La Política fiscal puede estimular la economía, promover la equidad y garantizar la estabilidad financiera si se implementa y diseña de manera adecuada y cuidadosa, coordinándose con otras políticas y considerando las circunstancias específicas de cada país.
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Fuentes: Castellana Consultores