En 2016 se completó una impresionante instalación artística de acero inoxidable de gran escala en un atrio arquitectónico ubicado en Venecia, Italia. Esta obra, que ascendía más de 9-10 m de altura y ocupaba varias cubiertas del atrio, fue diseñada para integrarse con la luz natural y con la estructura arquitectónica circundante, creando una presencia visual dinámica que cambia con el movimiento de las personas y la iluminación del espacio.
La escultura está construida principalmente con acero inoxidable grado 316L, una aleación de alta resistencia a la corrosión, especialmente importante en ambientes interiores con mucha luz y tránsito, o en entornos marítimos cercanos como los puertos de cruceros. El uso de acero 316L le proporciona durabilidad, resistencia al desgaste y un acabado de espejo pulido que refleja su entorno y amplifica la sensación espacial.
La obra se fabricó mediante procesos avanzados de modelado metálico, corte, pulido y ensamblaje modular. Debido a su gran tamaño, fue cortada en varias secciones en la fábrica, transportada a Italia y luego reensamblada in situ con anclajes estructurales y equipos especializados. El pulido espejo final y la inspección de cada pieza fueron cruciales para garantizar que el metal no sólo fuera resistente, sino también visualmente cautivante desde todos los ángulos dentro del atrio.
Este tipo de instalaciones de acero inoxidable en atrios arquitectónicos no sólo funcionan como arte, sino también como elementos que transforman el espacio interior, fomentan la interacción visual y fortalecen la percepción espacial de quienes transitan por el lugar. Integrar obras de arte metálico de gran escala en atrios exige ingeniería, diseño colaborativo con arquitectos, y técnicas sofisticadas de instalación para asegurar seguridad, estética y armonía con el entorno construido.
FUENTE: Sculpture.com
OTRAS FUENTES: Laminas y Aceros.