Cuando se habla de grandes obras de infraestructura en Asia, los puentes de Penang, en Malasia, representan dos importantes etapas de la ingeniería moderna sobre el mar. El primero, conocido simplemente como Puente Penang, permitió conectar la isla de Penang con la península malaya y se convirtió en una de las grandes obras de infraestructura del país durante la década de 1980. Décadas después, el crecimiento económico y demográfico de la región hizo necesario construir una segunda conexión: el Puente Sultan Abdul Halim Mu’adzam Shah, conocido como el Segundo Puente Penang. Con aproximadamente 24 kilómetros de longitud, se convirtió en una de las grandes estructuras de transporte de Malasia.

Ambos proyectos recurrieron principalmente al uso de hormigón armado, hormigón pretensado, acero de refuerzo, cables de acero y sistemas especiales de cimentación; sin embargo, adoptaron técnicas constructivas distintas en respuesta a la condiciones geotécnicas y marítimas del entorno.
El primer Puente Penang conecta a la isla Penang con Seberang Perai, en la península de Malasia. La construcción respondió a una necesidad fundamental: mejorar la conexión entre la isla y la península y reducir la dependencia del transporte por ferry. Tiene una longitud aproximada de 13,5 kilómetros, de los cuales alrededor de 8,4 kilómetros se encuentran sobre el agua. Las obras comenzaron en 1982 y el puente quedó terminado en 1985. Este proyecto tuvo un costo aproximado de RM850 millones.

Combina diferentes sistemas estructurales a lo largo de su recorrido. Su elemento más reconocible es el tramo principal atirantado, en el que cables inclinados conectan el tablero con las torres. El diseño también tuvo que considerar las condiciones sísmicas y geotécnicas de la región.
El crecimiento de Penang hizo necesaria una segunda conexión entre la isla y el continente. Así nació el Puente Sultan Abdul Halim Mu’adzam Shah Bridge, conocido internacionalmente como el Segundo Puente Penang. Este nuevo puente conecta Batu Maung, en la isla de Penang, con Batu Kawan, en Seberang Perai. Tiene aproximadamente 24 kms de longitud, de los cuales 16,9 kms se encuentran sobre el agua. Fue inaugurado en marzo de 2014.

Uno de los elementos visualmente más interesantes del segundo puente es su trazado curvo. La alineación presenta una característica forma de "S", que no fue utilizada únicamente por motivos estéticos sino también para cuidar la seguridad de los conductores.
En este segundo puente se utilizaron sistemas de vigas de cajón segmentales prefabricadas y pretensadas. Estos segmentos pueden fabricarse en un área controlada y posteriormente trasladarse al lugar de montaje. Otro elemento interesante son los "High Damping Natural Rubber Bearings" (HDNRB), o apoyos de caucho natural de alta amortiguación. Estos dispositivos permiten controlar determinados movimientos de la estructura y forman parte del sistema de protección frente acciones dinámicas y sísmicas.

Más allá de su función como infraestructura vial, los dos puentes representan la evolución de la ingeniería estructural en Malasia. Ambos proyectos muestran cómo la elección de materiales no depende únicamente de la resistencia estructural. En un ambiente marino es necesario considerar también: resistencia, durabilidad, corrosión, movimientos, mantenimiento y condiciones geotécnicas. La historia de los dos puentes demuestra además que una gran estructura no depende de un único material. La perfecta combinación del hormigón, acero, cables, caucho y sistemas de pretensado trabajan conjuntamente como un solo sistema estructural, diseñado para soportar cargas, movimientos y las condiciones particularmente exigentes de un ambiente marino.
Fuente: Jambatan Kedua
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