El dingo es un canino salvaje que habita principalmente en Australia, su nombre científico es canis lupus dingo, es mamífero y pertenece al grupo de los caninos, al igual que el lobo y el zorro, su dieta es carnívora y es considerado una de las especies depredadoras más representativas de la fauna australiana.

Este canino ha evolucionado de forma independiente durante miles de años y se caracteriza por su gran capacidad de adaptación, lo que le permite sobrevivir en diversos entornos como bosques, sabanas, desiertos. Durante mucho tiempo fue considerado simplemente como un perro salvaje; sin embargo, en la actualidad es reconocido como una subespecie con rasgos propios.
El dingo es parecido a un perro de tamaño mediano, llega a medir entre 50 y 60 cm. de altura y pesar entre 13 a 20 kilos su pelaje suele ser corto y denso, de color con tonalidades que varían entre el amarillo, el rojizo y el marrón, su pecho y sus patas regularmente son blancas, sus ojos son de color ámbar y sus orejas puntiagudas y erectas le permiten captar sonidos a larga distancia. su cuerpo es esbelto y musculoso diseñado para la resistencia, lo que le facilita recorrer grandes distancias en busca de alimento.

Hasta la fecha no ha podido ser domesticado y es considerado un superdepredador, su presencia influye directamente en controlar la población de otras especies que podrían llegar a convertirse en plagas, al alimentarse de herbívoros y pequeños mamíferos ayuda a mantener el equilibrio entre los diferentes niveles de la cadena alimenticia, lo que lo convierte en un elemento clave dentro del equilibrio natural de su entorno.
El dingo principalmente se encuentra en pequeños grupos compuestos por una pareja dominante y sus crías, parecida a la de los lobos. Esta estructura social facilita la cooperación en la caza que suele ser principalmente nocturna o crepuscular, lo que le ayuda a evitar las altas temperaturas.
La reproducción del dingo es una vez al año, entre los meses de marzo y mayo en Australia, la gestación dura entre 60 y 63 días y la hembra da a luz una camada de entre 4 y 6 crías.

Las crías nacen en madrigueras, cuevas naturales, huecos en el suelo o refugios protegidos, las primeras semanas de vida, dependen completamente de la madre, quien se encarga de alimentarlas y protegerlas, el cuidado parental puede involucrar a otros miembros del grupo. Este comportamiento cooperativo es similar al observado en los lobos y favorece la supervivencia de las crías.
Fuente: faunacurio.com
Otras Fuentes: Laminas y Aceros


